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Sillas para oficinas

Sillas para oficinas - Mobiliario de oficina: Las claves para elegir sillas para la oficina


A la hora de elegir las sillas de la oficina es fundamental buscar una pieza de calidad ya que una mala silla además de resultar muy incómoda, puede comprometer nuestra salud.

Así al elegir la silla no debemos sólo prestar atención a su diseño, ¡hay muchos más aspectos a tener en cuenta!

El asiento ideal es regulable y además debería permitir modificar su colocación respecto al respaldo. En cuanto al tamaño, debe ser generoso para que puedas sentarse cómodamente en la parte central y tengas espacio a tu alrededor.

También deberías fijarte en que la parte delantera del asiento debe estar inclinada hacia abajo. Esto es ideal para que no oprima la parte posterior de las rodillas ni dificulte la circulación de las piernas.

 

Elegir una silla de oficina

La silla es uno de los elementos esenciales en un puesto de trabajo frente al ordenador

En la elección de una silla hay que tener en cuenta una serie de criterios de ergonomía, entendida como el estudio de datos biológicos y tecnológicos aplicados a problemas de mutua adaptación entre el hombre y la máquina. No es lo mismo sentarse unos minutos para consultar el correo o leer las noticias de los medios online que trabajar durante más de cinco horas diarias sentado frente al ordenador. A partir de un determinado momento, la calidad del soporte sobre el que el usuario se sienta es fundamental para su salud, sobre todo si se sufren problemas de espalda ya que que se pueden agudizar de manera considerable. No todas las sillas del mercado cumplen los mínimos, y no existe una única silla para todas las espaldas. 

 

Curarse en salud

    Más de la tercera parte de los trabajadores sufre dolores de espalda, y es el problema de salud que más costes supone para los trabajadores

Aunque una silla no produce lesiones de forma directa, puede provocar una mala postura que con el paso del tiempo, y el uso diario y prolongado, puede derivar en lesiones para el usuario, sobre todo de espalda.

Según los datos que recoge la Encuesta Europea de condiciones de Trabajo, más de la tercera parte de los trabajadores sufre dolores de espalda, y es el problema de salud que más costes supone para los trabajadores, así como la segunda causa de visita al médico y el tercer motivo de las cirugías.

Herman Miller Group, que además de diseñar sillas realiza habitualmente estudios sobre ergonomía, arroja en sus últimas investigaciones unos datos reveladores: en torno al 85% de los empleados de oficinas experimentan complicaciones de espalda a partir de los 50 años.
Criterios para tener en cuenta

    En torno al 85% de los empleados de oficinas experimentan complicaciones de espalda a partir de los 50 años

Este reportaje se centra en las sillas destinadas a un uso intensivo frente a un ordenador. Los criterios para tener en cuenta son los que recomiendan instituciones y organismos como el INSHT (Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo) y que amplían las normas que recoge la legislación vigente:

   
      Asiento: Conviene que sea regulable y permita modificar su colocación respecto al respaldo. En cuanto al tamaño, debe ser lo suficientemente ancho como para que el usuario pueda sentarse holgadamente en la parte central y tenga espacio a su alrededor.

      La parte delantera del asiento debe estar inclinada hacia abajo para que no oprima la parte posterior de las rodillas ni dificulte la circulación de las piernas, y la profundidad del asiento no debe dificultar la utilización del respaldo.
   
      Respaldo: Es una de las partes más importantes de la silla. Debe ajustarse a la espalda y ofrecer un apoyo en la zona lumbar. Es aconsejable así mismo que sea regulable en inclinación y que ofrezca la posibilidad de regular la firmeza y la fijación o movilidad del respaldo.

      La altura también es muy recomendable que sea regulable y que tenga una longitud suficiente como para poder cubrir al menos toda la espalda. Mediante accesorios, en algunos modelos es posible añadir un reposacabezas en la parte superior.
   
      Apoyabrazos: Deben permitir al usuario mantener una postura cómoda, con los brazos formando un ángulo de 90 grados y sirviendo de apoyo en los codos y antebrazos. También son útiles para facilitar la incorporación y deben ser lo suficientemente resistentes.

      Es aconsejable optar por modelos que permitan variar la altura y posición del apoyabrazos, así como la regulación de su separación con el asiento de la silla. No deben en ningún caso oprimir las caderas del usuario ni tampoco impedir que pueda colocarse junto a la mesa o adoptar la postura deseada.
   
      Base: Las ruedas en la base permiten una mayor comodidad al usuario para cambiar de postura o desplazarse en el puesto de trabajo. La base debe tener 5 puntos de apoyo o ser lo suficientemente estable. Algunos modelos permiten la colocación de distintos tipos de ruedas con varios niveles de dureza para adaptar la silla a los diferentes tipos de suelo: moqueta, parquet, gres, etc.
   
      Tapizado: Para una mayor comodidad, debe ser transpirable y estar diseñado para soportar el uso continuado. También es aconsejable elegir un color y material que se pueda limpiar fácilmente con los productos indicados para tapicerías.
   

      Reposapiés: Aunque no es un elemento que normalmente forme parte de la silla, el reposapiés es un elemento indicado para ayudar al usuario a adoptar la postura correcta. La inclinación debe ser regulable y estar realizado en materiales antideslizantes, para que permitan la sujeción correcta tanto de los pies como de la fijación en el suelo.